Una victoria necesaria de Colombia contra Venezuela

En un ambiente de dudas, pocas certezas y sin un norte claro por parte de la dirigencia para encontrar al sucesor de José Pékerman, esta victoria de Colombia por 2 – 1 sobre Venezuela es balsámica.

Sin Pékerman en el banco técnico, el partido no era un amistoso más. La ausencia del líder que condujo a la Selección durante 6 años generó un ambiente extraño. Esa incertidumbre que existe en los pasillos de la Federación Colombiana de Fútbol, donde se define al sucesor del DT argentino, parecía contagiar al equipo en los primeros minutos. Fue un arranque flojo, que costó el gol en contra.

Colombia tardó en entender el escenario que se le planteaba, con la responsabilidad de buscar el gol y ser más protagonista. En esa labor brilló Juan Fernando Quintero con su repertorio de crack: Pases a la medida, profundos y como los pedía la jugada. El eje del equipo cuando quizo arrimarse con peligro a la portería de Wuilker Faríñez.

Lo mejor que tuvo este compromiso fue la recuperación contra un rival que siempre se ha complicado. El fútbol ofensivo permitió al equipo acercarse a la victoria, a tal punto que en el segundo tiempo se logró el empate por intermedio del Tigre Falcao.

La Selección no bajó la guardia y en esto radica lo mejor del partido. Esa sensación de tranquilidad que da ver a un plantel comprometido con el triunfo, jugando bien. Al final de cuentas era un amistoso para llenarse de confianza en una semana que pedía a gritos un triunfo por todo lo ocurrido con la salida de don José. Una victoria en medio de la incertidumbre por saber quién será esa persona responsable de conducir los destinos de un equipo acostumbrado al protagonismo.

Yimmi Chará sentenció la victoria, más que merecida. Sufrida y trabajada. Colombia respira en el primer partido de un nuevo ciclo del cual, esperamos, deje los mejores resultados.


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