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FĂștbol internacional
No olvide el freno de mano. Lesiones insĂłlitas en el fĂștbol
Hora Futbolete | 2012-02-23

Imagínese una lesión con un triciclo o resbalarse con la orina de su mascota. Suena extraño. Importantes futbolistas vivieron situaciones similares que como consecuencia los marginó de grandes partidos y campeonatos. Recuento.

Puede resultar normal para un futbolista lesionarse en un partido o entrenamiento. Pero resbalarse con la orina de su mascota o ser atropellado por su propio hijo que montaba en su triciclo son situaciones que a ningún jugador le gustaría vivir. Accidentes que pueden desencadenar en semanas, y hasta meses, de recuperación.

El caso más reciente le ocurrió al argentino Ever Banega, del Valencia español, atropellado por su propio carro en una estación de gasolina. Olvidó un “pequeño” detalle: ajustar el freno de mano. El descuido le causó una lesión de tibia y peroné.

Hay escalafones de los mejores goles, autogoles, jugadas erradas y lujos. Con tanto accidente absurdo hicimos la selección de las lesiones insólitas en el balompié mundial. Incluimos un caso colombiano de un importante futbolista en la década de los 90.

Pequeño travieso (David Batty)
El excentrocampista de Leeds, Blackburn y Newcastle se rompió el tendón de Aquiles por culpa de su hijo pequeño, quien, inocente, lo embistió con su triciclo. Como consecuencia, el inglés se quedó sin la posibilidad de ir a la Eurocopa del año 2000.

Pies de mantequilla (Iván Ramiro Córdoba)
El defensa central colombiano, al servicio de Atlético Nacional, en un partido por la semifinal de la Supercopa en noviembre de 1997 salió al campo a calentar. Se paró en el balón, cayó sobre uno de sus brazos, afectando su hombro. Quedó marginado del partido que disputaría nada más que contra River Plate.

Avalancha loca (Martín Palermo)
El delantero, en ese entonces del Villarreal, al celebrar un gol con la afición del “Submarino Amarillo” en el estadio El Madrigal, lo hizo con tanta emoción que provocó una avalancha. El argentino terminó en el hospital con una fractura de tibia y peroné.

Qué olor… ¿o dolor? (Santiago Cañizares)
El portero del Valencia se perdió el Mundial de Corea Japón 2002 cuando, en el baño de su casa, se resbaló por culpa de un frasco de colonia mal ubicado. Uno de los vidrios afectó el tendón del pie.

Consola sin consuelo (Alessandro Nesta)
El defensor italiano tal vez ha tenido una de las lesiones más curiosas en el mundo del fútbol. Es normal que los jugadores dediquen tiempo a los juegos de consola, pero Nesta tuvo una operación de su mano debido al tiempo que le dedicó al Play Station. Estuvo un mes fuera de las canchas.

Llamada perdida (Rio Ferdinand)
El central del Manchester United se dañó un ligamento de la rodilla mientras miraba televisión. Fue en 2001, cuando era jugador del Leeds United. Mantuvo el pie demasiado tiempo apoyado sobre una mesa y cuando quiso levantarse a contestar el teléfono, un movimiento brusco provocó la lesión.

Lágrimas y no de cebolla (Darren Bent)
El delantero del Aston Villa se cortó el tendón de una mano mientras pelaba una cebolla. Esto lo marginó del Tottenham durante un buen tiempo.

Agüita Amarilla (Darren Barnard)
Tal vez su perro lo hizo sin querer queriendo. Su mascota, como muchas, realizó sus necesidades en la cocina de su casa, con tan mala suerte que le produjo una lesión. Rotura de los ligamentos de su rodilla tras resbalarse con el charco dejado por su perrito.

Enredado (Roy Carroll)
El exarquero del Manchester United, cuando defendía el arco del West Ham, se lesionó en la rodilla cuando fue a sacar un balón dentro de su portería. Uno de sus taches de sus guayos se enredó en malla.

Hasta que la malla lo separé (Paulo Diogo)
Fue el 5 de diciembre cuando este delantero portugués perdió uno de los dedos de su mano derecha cuando celebró un gol. Su equipo, el Servette de Suiza, visitó al FC Schaffhausen. A tres minutos del final hizo el gol del triunfo, se colgó de la malla, el anillo de matrimonio se atoró allí y perdió su dedo.


“El Pirata” Dyer (Kieron Dyer)
El ex del Newcastle estuvo lesionado por un par de semanas, debido a un problema en el ojo: chocó contra el poste de la portería durante un entrenamiento.

“Calamity” David James:
El portero, actualmente en el Bristol, se dañó el músculo de la espalda mientras trataba de alcanzar el control de la televisión, y en otra ocasión se hizo daño en el hombro tratando de pescar una carpa gigante. Lo de "Calamity" no es gratis.

Rebelde sin causa (Richard Wright)
El exportero del Everton sufrió una de las lesiones más ridículas. Tuvo que perderse un partido ante el Chelsea después de caerse al suelo en el calentamiento tras tropezar con un cartel de “no pisar el césped”.

Manitas calientes (Carlos Busquets)
El padre del actual centrocampista del Barcelona sufrió un accidente doméstico que le dejó fuera de los terrenos de juego durante un tiempo. Busquets, se quemó las manos planchando, cuando trato de no dejar caer la plancha.
 

 









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